Provócame…
Miraba un película, a mi juicio bastante mala, pero a la vez bastante realista. Es esa película de un “reality” en el que seis personas juegan a la ruleta rusa y en vivo uno de ellos se pega un tiro.
Bien, yo no soy critica de cine, y no es por el argumento central de la película que les traigo este comentario, mas allá de todo lo realista que tiene la inescrupulosidad del personaje de Eva Méndez, ella en un momento intenta convencer a un grupo de personas sobre la necesidad de generar un clima adrenalinico. Dice algo así como ” se acabo el partido de futbol del domingo, lo que viene en deportes es esto:” y muestra un brevísimo video sobre deportes “extremos”
Inmediatamente pensé: si Elías sostuvo que el deporte se fue construyendo en el mismo proceso de civilización, estos deportes extremos, no vienen siendo la excepción.
Dos cosas me inquietan: la primera observar que esos deportes son cada vez para menos personas, la segunda: si la colonización de los deportes occidentales, ingleses o norteamericanos, cayó pesadamente sobre las practicas pedagógicas de la educación física…. ¿quizás se reitere la mecánica de la opresión de lo “civilizado” contra lo bárbaro ?
Sobre la primera inquietud, no es extraño pensar que en una época histórica donde cada vez mas las personas se encierran en sí mismas, donde les es más fácil comunicarse sin mirarse a los ojos, donde la prioridad es uno mismo, los deportes individualistas comiencen a ocupar los lugares más importantes. En algunos de ellos ya ni siquiera hace falta un otro para decir que uno esta haciendo deporte. Y esto en definitiva resulta un poco raro.
Además en cuanto lo que vi por ahí y lo que sé, los deportes extremos tienen unos requerimientos materiales que excluyen a casi todas las personas. Desde una tabla de skate, pasando por las zapatillas para la escalada y el equipo, el snorboard, las tablas de surf, las “bicicletas raras”, los paracaídas, parapentes, y vaya saber cuantas cosas mas que ni sé, mi me imagino, hacen falta para generar adrenalina!!!!
Así, solo por lo que hace falta tener para poder jugar este juego, hay una enorme mayoría que solo puede limitarse a verlos por TV. Aunque con eso y a través de la ley de oferta y demanda, algunos mas podrán sentirse “pertenecer”. Se convertirán en consumidores de deportes extremos, y con eso cumplirán con una parte no menor, del engranaje del sistema.
La segunda inquietud tiene alances distópicos. Podría ser una locura, podría ser una mirada apocalíptica… pero lo peor de todo es que PODRIA SER!
Pensemos que los deportes olímpicos, tal como lo analizo Eric Dunning, han sido los deportes ingleses y / o norteamericanos. Primera colonización, una batalla que ganó la “civilización occidental” (entre otras) Mucho más tarde que temprano, otros deportes pelearon su espacio en torno de la llama olímpica. Pero digamos que los primeros han sido básicamente los deportes de las elites.
Su relevancia histórico – político y cultural, los hizo poner un pesado pie encima de los contenidos de la educación física escolar. Entonces, no hay forma de pensar la educación física sino es de la mano del deporte.
Mucha agua ha corrido bajo el puente y aun hoy, es muy difícil pensar la educación física escolar sin deporte.
Podemos pedagogizarlo, usarlo como medio, resignificarlo, y con todo no podemos quitarle el “estigma” de la competencia. La marca indeleble del “deporte formal”.
Nunca se nos ocurrió (hasta hace muy poco) que podíamos pensar otros juegos deportivos como contenidos de la educación física. Y de todos modos, hay un camino aún larguísimo de recorrer( un atajo podría ser la formación de docentes del área) que nos permita interrogar al deporte, interpelarlo.
Sobre nuestro construido sentido común sin deporte no hay educación física.
Porque ¿ hay otros deportes que no sean el voley, el básquet, el handbol, el softbol, etc.?
Y no, claro solo esos son deportes, desde la mirada civilizadora de occidente.
No es ni nunca será deporte olímpico el palín, quizás por eso no se enseña en los contenidos de la educación física escolar. Es apenas un juego ancestral, que no vende camisetas, ni palos de la india y nadie paga minutos de propaganda en la TV.
Y para pensar la distopía y no seguir por andariveles que podríamos recorrer en otros momentos…
¿Qué pasaría compañeros, si un día empezamos a pensar que son deportes para enseñar en la educación física: la escalada, el salto de paracaídas desde un avión, los saltos de autos, las acrobacias en moto o en bicicleta??? Que pasaría si nuestro construido sentido común nos dijera que (como dijo Eva Méndez en la película) ” se acabo el partido del domingo… lo que viene en deportes es ESO!!
¡¿Que pasaría?!