Cada día más… mi libro de cabecera
Datos bibliográficos:
Autor: Rigal Luis
Título El sentido de educar .Crítica a los procesos de transformación educativa en Argentina dentro del marco Latinoamericano.
Lugar de edición: Argentina
Editorial Miño y Dávila
Año de publicación 2004
Descripción:
El encuentro con este texto ha sido de una fecundidad absoluta.
El mismo parte de la pregunta por el sentido de la educación en Argentina y en America Latina y realiza para ello un lucido y crítico recorrido por las ultimas reformas educativas.
El autor en su empeño por dar respuestas posibles a la pregunta por el sentido, nos interpela y nos instruye sobre la crisis de la escuela y la educación.
Analiza los perfiles de lo que denomina el modelo “neo- neo” desde sus implicancias económicas, sociales, políticas y culturales para contextualizar el momento actual por el que atraviesa la escuela.
Expresa sus preocupaciones éticas y políticas, sobre ¿Cómo educar al ciudadano del siglo XXI en la actitud democrática en una institución que no lo es?
Desde una estricta perspectiva crítica Rigal expresa la necesidad de encontrar en el sujeto colectivo la base para realizar la transformación de la sociedad desde la escuela o comenzando en ella.
Apela al sentimiento y la utopía, pero no deja nada librado al azar.
En el último capítulo realiza una serie de análisis y propuestas sobre el ¿para qué? otra escuela y en ella las diversas funciones del conocimiento y los actores. Lo hace a través del curriculum, las funciones de la escuela, sus finalidades, el rol de los sujetos pedagógicos en este camino de transformación.
Por otro lado desde la introducción es posible encontrar la actitud crítica permanente del autor que cuestiona y se cuestiona, interpelando a la realidad y las practicas, esto otorga al texto credibilidad y pone en claro, a la vez, que detrás del académico y el intelectual hay un hombre que expresa una gran pasión por la educación y su mejora.
Estimada Patricia: Necesitaría leer un libro de las características de este que comentás. Resulta que tuve la experiencia de ser director de verano en el CEC 801 y la verdad es que no fué muy buena. Desde el poco compromiso de algunos decentes hasta la desvergonzada actitud de los auxiliares robando la comida de los alumnos y del proveedor sobrefacturando indiscriminadamente. También en algún momento me gustaría hablar con vos, con Liliana Mezropián o Gladys. Un abrazo.