Educación Física y Ciencia
Escenas de un casamiento (in)feliz
Dr. Valter Bracht
Introducción
El peor casamiento es el que se da por seguro
(Millôr Fernández, 1994)
Los escritos aquí reunidos discuten la relación que, guardadas las limitaciones de una metáfora, presenta algunas características presentes en las relaciones conyugales.
No hay aquí, obviamente, un juzgamiento de valor acerca del propio casamiento, entendido en su sentido tradicional de unión de dos seres humanos, aunque el texto en el epígrafe así lo sugiera. Más que eso, pretende discutir la posibilidad de una relación sucedida, en este caso, puede trazarse más un resultado negativo que positivo. Así como podemos cuestionar si el casamiento es una condición indispensable para la felicidad humana, también podemos poner en duda la positividad de relación de la Educación Física (EF) con la ciencia, lo mismo que la transformación de la Educación Física en ciencia.
De cualquier forma es una relación de riesgo (menos para la ciencia que para la Educación Física). Eliminar la indentidad de uno de los polos de esta relación (de casamiento), transformando uno en otro, confundiendo los dos, o subordinando una identidad a otra (en el caso, la EF a la ciencia) puede, así como en el casamiento, tener resultados desastrosos.
Si aludimos al hecho de que la EF es, en cierto sentido, hija de la ciencia moderna (lo que significaría en caso de casamiento una relación incestuosa), el casamiento entre la EF y la ciencia siempre fue anhelado, porque hasta hace muy poco tiempo la ciencia era un gran “partido”. Tal casamiento podría traer a la EF (al novio o a la novia, como se quiera) prestigio y status social (la dote de la ciencia sería enorme) y, por extensión, a todos los que la sustentan y la hacen.
Aunque hoy la ciencia continúe siendo un gran “partido”, ella perdió mucho de su glamour; la imagen de la racionalidad científica está mucho más raída hoy de lo que estaba hace veinte años. Muchas voces, en función de este cuestionamiento, hablan hoy de la necesidad del divorcio o del rompimiento del noviazgo.
El deporte, a partir de su creciente importancia en el contexto de la cultura corporal de movimiento, entra en escena y va a constituir con la EF y la ciencia un “triángulo amoroso”. Asumió el lugar del novio o de la novia (EF); habló en su nombre y se ofreció para contraer matrimonio (o patrimonio) con la ciencia. La reivindicación a través de la ciencia del fenómeno deportivo redundó en la tentativa de instituir las llamadas Ciencias del Deporte y en estas la EF fue renombrada como área pedagógica.
La crisis de identidad de la EF fue entendida entonces, como resultado de la incapacidad de la EF de concretar el casamiento. Hoy, por el contrario, algunos entienden que su ligazón con la ciencia ya ha sido fuerte/larga por demás y que sería preciso rescatar otros valores que le son propios para que pueda superar su crisis de identidad. En esa óptica, un casamiento tal no sólo no superaría la crisis de la Educación Física, sino que desvirtuaría sus características más importantes.
Otros, como es nuestro caso, abogamos para la EF una relación con la ciencias que es al mismo tiempo de proximidad y de distanciamiento. Esto significa que las identidades de los “compañeros” no se confundan. Sólo con esta condición la relación parece ser productiva. Esto significa reflexionar sobre las posibilidades, pero también, sobre las limitaciones de la ciencia, exactamente para no tomarla como un dogma.
Los textos aquí reunidos fueron escritos en diferentes momentos de la discusión que se viene planteando en los últimos años, en nuestra área. Así, mis posiciones aparecen en el proceso de su desarrollo.
Es siempre muy difícil organizar textos escritos de forma esparcida en un orden lógico. La forma encontrada y que parece menos problemática fue la de organizarlos en tres partes: “I. Educación Física y Ciencia”, discute la constitución del campo académico de la EF, las cuestiones epistemológicas que se plantean a partir de la EF y la especificidad del conocimiento tratado por la EF; “II. La(s) Ciencia(s) del Deporte, la Ciencia de la Motricidad Humana”, reúne los textos que enfocan específicamente las tentativas de constitución de las Ciencias del Deporte y la Ciencia de la Motricidad Humana, con el sentido de una evaluación crítica de su producción. En ese punto tendremos la colaboración de un joven y talentoso profesor de Educación Física Kefren Calegari dos Santos, que presenta puntos importantes para la discusión de las tesis de Manuel Sergio; “III. Diálogos (im)pertinentes”, reúne los textos que debaten con posiciones expresadas por otros investigadores del área que se ocupan de la cuestión, en un caso identificando al interlocutor, Mauro Betti, y en otro dialogando con posiciones presentes en el área.
Cabe, en este momento, agradecer a las varias instituciones y a los colegas que fueron fundamentales para el desarrollo de estas reflexiones; al Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (CNPq), que por algún tiempo colaboró mediante la concesión de una bolsa de investigación; a la UFES, que me acogió como docente; a los colegas de trabajo del LESEF; a los colegas de diálogo que no nombro para no cometer injusticias olvidando a alguien.
Me encantaron las analogías, y este escrito que inteligentemente y de una manera divertida plantea una pareja dispareja.
Saludos, excelente website =)
Pato, muy lindo el material publicado… lástima que me escrachaste mal en la foto! Te quiero amiga y seguiremos juntas (espero) De paso te aviso que voy a usar un par de tus materiales para la lic. distancia!
Abrazo, Naty.
naty
yo tambien te quiero…. jaja
y buenisimo que “uses”, para eso pense este espacio para todos!!!
buenísimo…inteligente y divertido